PASTORAL PENITENCIARIA CATÓLICA
D I R E C T R I C E S
“PORQUE ESTUVE EN LA CÁRCEL
Y ME FUERON A VER”.
MT 25, 36
Introducción
Nos es muy grato presentar ante ustedes, Agentes de Pastoral penitenciaria, lo que es fruto de mucha experiencia y mucha reflexión en la Palabra de Dios, que se nos ha manifestado en el contacto pastoral diario con hermanos y hermanas internos de las cárceles de todo el país.
Las cárceles son una realidad en casi todas las diócesis de nuestro México católico; y también es una realidad el constante aumento de hermanos encarcelados, sobre todo jóvenes. Hermanos y hermanas, la Iglesia no puede permanecer indiferente ante estos hechos. Los internos consideran nuestra presencia como algo bueno para lograr una rehabilitación auténtica e integral.
Nos dicen que quienes viven en los CERESOS están ahí por usar la violencia, vender la droga, robar, decir la mentira, y por muchas cosas más; pero ellos han aprendido lo que la sociedad les ha enseñado, porque es verdad que “La sociedad enseña y el individuo aprende”. Hermanos laicos, no podemos abandonarlos; hagamos esfuerzos para lograr la:
Conversión : |
Volver a los caminos del Señor; |
Rehabilitación : |
Volver a ser hábil en la sociedad. |
Readaptación : |
Volver a adaptarse a aquello que la sociedad obliga.
|
Sabemos dónde están los privados de su libertad, quiénes son, qué necesitan y sabemos muy bien que son nuestros hermanos. Hermanos Sacerdotes, no tenemos razones para negarles nuestra presencia, nuestra palabra y nuestra acción, pues la presencia de la Iglesia en las prisiones es una necesidad de carácter evangélico y misionero. No olvidemos que la caridad no se dirige a quien la merece solamente sino, especialmente, hacia los que más la necesitan.
Creemos que los misericordiosos obtendrán misericordia, y que los discípulos del Señor debemos ser misericordiosos “Sean misericordiosos como vuestro Padre celestial es misericordioso” (Lc 6,36), además creemos que quienes visiten a los presos serán bien recibidos por Dios nuestro Padre. Hermanos y hermanas de la Vida Consagrada , seamos misericordiosos y acompañemos a los presos en esos momentos difíciles de su vida.
Con la participación de muchos Agentes de pastoral, llegan a nuestras manos estas Directrices con el fin de orientarnos, motivarnos y aconsejarnos en nuestra Pastoral penitenciaria. Dios, nuestro Padre, hará que ellas sean un apoyo más para formarnos, organizarnos y evangelizar con Ánimo , Fe y Esperanza .
Estas orientaciones o instrucciones que compartimos son parte de nuestra experiencia al recorrer el camino de la Pastoral penitenciaria católica y deseamos dejarlas escritas como parte de nuestra herencia.
Mons. Domingo Díaz Martínez
Obispo de Tuxpan, Ver. y Asistente Episcopal para la Pastoral Penitenciaria.