QUIENES SOMOS

Somos Pastoral Penitenciaria Católica, la Iglesia en acción; mujeres y hombres que realizan su misión desde su profesión (ama de casa, ingeniero, obrero, etc.) desde una presencia, que encuentra en el misterio de la palabra, la fuente que inspira su modo de estar en el mundo de las prisiones “Porque estuve preso y me visitaste “ y así mismo ser como “Sal y Luz” como levadura capaz de fermentar y dejar que el mundo de las prisiones vaya adquiriendo el sabor de Dios de una vida digna, justa y solidaria.

“Porque Yo Yahvé te he llamado para cumplir mi justicia, te he formado y tomado de la mano, te he destinado para que unas a mi pueblo y seas luz para todas las naciones. Para abrir los ojos a los ciegos, para sacar a los presos de la cárcel, y del calabozo a los que yacen en la oscuridad”.

Isaías 42, 6-7

QUÉ QUEREMOS

Queremos ser la Iglesia que vive la experiencia de Jesús situada desde los pobres dentro de los mas pobres, que participa activamente en un proyecto de sociedad, que afirman la dignidad y los derechos de la persona e integra la fe y la vida, así mismo que el Evangelio sea la luz dentro de las sombras. Esta acción de la Iglesia dentro de las cárceles mediante la vivencia de su bautismo en su triple misión de Cristo (Profeta, Sacerdote y Rey) nos lleva a vivir en una verdadera comunidad cristiana, que debe estar integrada dentro de la parroquia, la diócesis y la sociedad; no ser un agregado si no gozar de los beneficios de una autentica comunidad eclesial, así mismo engendrar nuevos seres, nuevas comunidades; si hay presos es que se ha roto la alianza de Dios, si hay pobres no se cumple lo que Dios quiere, el progreso evangélico que se introduce en mi estilo de vida y en los proyectos concretos de mi pastoral; que los presos sean los principales agentes de pastoral, de espiritualidad carcelaria; tenemos que saber escuchar mas que saber, debemos ser apóstoles de esperanza; la evangelización y la promoción humana van de la mano, debemos ser hombres de profunda oración y esperar un mundo mejor.

“Acuérdense de los presos como si estuvieran con ellos en la cárcel, y de los que sufren, pues también tienen un cuerpo”.

Hebreos 13, 3.

“Muy pronto saldrá en libertad el prisionero; no morirá en el calabozo, ni le faltará mas el pan”.

Isaías 51, 14.